El Asno del Mal PDF Imprimir Correo electrónico

Los animales en su universo guardan secretos que el ser humano muchas veces ignora y son precisamente estas bestias, muchas veces mensajeras del bien y del mal.

Hace mucho, por el sector que actualmente corresponde al bario Los Angelitos del cantón Playas, se pudo observar según comentarios de los vecinos, un asno cuya apariencia cautivaba a los infantes, quienes guiados por su deseo infantil de divertirse, subían al lomo de este animal, el que aumentaba de longitud a medida que requería más espacio para albergar más niños.

Como nunca falta un malandrín que deseaba divertirse a costa del dolor ajeno, apareció un joven y cuando dicho animal se encontraba descuidado, introdujo una  tuza de choclo a través del trasero del animal, el cual desesperado y agobiado por el dolor, echaba fuego por la boca, humo por las orejas y sus ojos se tornaron rojos, como poseído por un fulgor demoniaco, reaccionando impulsivamente, expulsando a los ocupantes de su lomo. Esta fue la última vez que se pudo observar a este ser, ya que desapareció, entre la nube de polvo que esparció al irse.

 

Imagenes