| La Sirena |
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Un mito popular en tierra de pescadores. Había un señor llamado Juan de Dios, que era pescador. Salía de pesca rutinariamente hasta que un día se le apareció una sirena y lo convenció para que fuera con ella hasta el fondo del mar, transportándose encima de un gran tiburón. Pasaron algunos años y Juan de Dios viviendo con la sirena no envejecía. Un día agobiado por la nostalgia, decidió ir a visitar a su familia humana. La sirena no quería que él regresara, pero a fuerza de tanto insistir, consintió en darle el permiso con la condición que no besara a su mujer. Juan de Dios trató de obedecer, pero un día lo venció el sueño y mientras estaba dormido la mujer le dio un beso. En ese mismo momento se envejeció. Viéndose en lamentable estado, regresó a la orilla del mar para que la sirena lo llevara de nuevo con ella. Cuando caía la noche, apareció la sirena, pero al ver que había envejecido le echó en cara su desobediencia y desapareció para siempre. |